¿Es usted el tipo de viajero que lleva baterías de repuesto para el laptop, el teléfono o la cámara durante unas largas vacaciones? ¿O es tal vez un fanático de la electrónica que viaja con su dispositivo IoT a batería a una convención o Maker Faire? Si es así, la norma de la FAA para baterías de litio podría afectarlo.
No es un secreto que la FAA no es partidaria de volar con baterías con alto contenido de litio. En 2010, después de que un Boeing 747 se estrellara debido al sobrecalentamiento de una gran cargamento de baterías de litio que dio lugar a un incendio, la FAA emitió una advertencia de incendio para los aviones que transportan baterías de litio.
Sin embargo, el 8 de octubre de 2015, la FAA emitió una nueva advertencia para los pasajeros que volaban con baterías de litio para uso personal. Específicamente, esta prohíbe que los pasajeros viajen con baterías de litio (recargables o no) en su equipaje registrado. Las baterías de litio se han convertido en una fuente de energía casi común que se utilizan en todo tipo de dispositivos, desde cepillos de dientes eléctricos, hasta laptops y juguetes.
Las baterías de litio son populares debido a su relación única de potencia a peso, asequibilidad y variedad de opciones de energía. Además, las baterías de litio han sido la opción a la cual acudir para energizar todo tipo de proyectos electrónicos, desde estructuras controladas por Arduino hasta computadoras monoplaca (como Qualcomm Dragonboard, Raspberry Pi y BeagleBone), y están integradas en todo tipo de dispositivos IoT como baterías de respaldo o fuente principal de energía.
Así que si emprenderá un viaje largo y desea llevar una segunda batería para su laptop o portar su último proyecto electrónico, tendrá que colocar la batería junto a sus chocolates y la novela de John Grisham que está leyendo.

